Tras protagonizar un distante saludo en el inicio de la jornada junto a Pedro Sánchez, el presidente Javier Milei profundizó este jueves las diferencias ideológicas con su par español durante su alocución en la sesión de la XXX Cumbre Iberoamericana.
Pedro Sánchez y Javier Milei se han saludado este jueves en Madrid con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, un momento que generaba mucha expectación por las manifiestas diferencias entre estos presidentes, y que se ha producido en la forma que se esperaba. Milei ha comenzado con Felipe VI, con quien se ha mostrado efusivo y cercano. Llegado Sánchez, se han limitado a un frío y rápido apretón de manos, mirándose serios. En sus posteriores discursos, no han perdido ocasión de hacer referencias veladas el uno al otro.

Frente al mandatario español, a quien en reiteradas oportunidades descalificó públicamente, el jefe de Estado argentino arremetió de lleno contra el sesgo doctrinario de la izquierda: “El socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”.
En esa línea argumental, Milei ahondó sobre los puntos de contacto que encuentra en ambos modelos de gobierno ante el auditorio congregado en la Galería de las Colecciones Reales: “Ambas doctrinas (el socialismo y el fascismo) concentran en manos de una minoría el control de las decisiones individuales y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política”.
Asimismo, remarcó que las dos visiones “comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”.
Durante su discurso, el mandatario libertario advirtió que “hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras se encarcelan disidentes y silencian a la prensa” y consideró que las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú “impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso del poder”.
El paso de Javier Milei por la cumbre estuvo marcado por contrastes protocolares: no acudió a la apertura en el Teatro Real ni a la cena de gala en el Palacio Real, pero mantuvo un encuentro con el presidente de Vox, Santiago Abascal.
Milei aterrizó el miércoles en España apenas dos semanas después de otro viaje a Madrid durante el que llamó “impresentable dictador” a Sánchez en un desayuno informativo. Se ausentó de la ceremonia inaugural de la cumbre en el Teatro Real y de la cena posterior ofrecida por los reyes en el Palacio Real, pero mantuvo una reunión con el líder del ultraderechista Vox, Santiago Abascal.
Además, hoy volverá a verse con la presidenta del Gobierno regional de Madrid, la conservadora Isabel Díaz Ayuso, con quien ya se reunió hace dos semanas.
