La histórica fábrica argentina de tractores Pauny (ubicada en Las Varillas, Córdoba) atraviesa una grave crisis financiera y laboral.

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Los trabajadores tomaron la fábrica industrial de Las Varillas tras fracasar las negociaciones paritarias y salariales con la empresa en la Secretaría de Trabajo de Córdoba.
La compañía acumula más de mil millones de pesos en cheques rechazados (más de 168 cheques por encima de los $1.200 millones) y los empleados arrastran meses de atrasos en el pago de tres quincenas acumuladas y la falta de respuestas de la empresa en las audiencias del Ministerio de Trabajo.
La medida y la paralización de la producción impactan de forma directa en unas 450 a 500 familias de operarios, además de toda la red de proveedores locales.
Desde el sector gremial (UOM) y analistas señalan la caída de ventas, la competencia de maquinaria importada y un delicado pasivo de corto plazo, a pesar de que la firma mantiene conversaciones preliminares con un grupo inversor.
La empresa venía operando con un esquema de suspensiones (trabajando solo tres días por semana) avalado por un Procedimiento Preventivo de Crisis, pero la falta de pagos y la ausencia de los directivos en las mesas de negociación impulsaron la asamblea y toma del predio.
Pauny nació en enero de 2002 tras la emblemática quiebra de la fabricante Zanello, recuperada en su momento por los propios trabajadores y concesionarios.


