La justicia embargó las cuentas de la firma liderada por Leonardo Scaturicce por deudas millonarias con ARCA.
La deuda fiscal es de aproximadamente 1.500 millones de pesos.
Flybondi atraviesa una crisis terminal caracterizada por la reducción drástica de su flota, masivas cancelaciones de vuelos, deudas salariales a más de 700 trabajadores y embargos judiciales millonarios, operando de forma muy limitada mientras continúa comercializando pasajes.

La Justicia ordenó embargar las cuentas bancarias de la empresa por una deuda de casi 1500 millones de pesos que Flybondi mantiene con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Adeuda sueldos de los últimos meses y aguinaldos a 300 empleados activos, además de indemnizaciones a más de 700 extrabajadores, los cuales se reclamarán este viernes frente al Monumento a Cristóbal Colón, lindero a Aeroparque.
La empresa opera con un mínimo de aviones disponibles debido a deudas con los lessor (arrendadores) y restricciones de suministro de combustible por parte de YPF al cortarle la cuenta corriente.
Al embargo por deudas con la agencia recaudadora se le suma la cancelación total de sus operaciones en Brasil. El ente regulador de aviación civil de Brasil actuó inmediatamente cuando vieron que Flybondi cancelaba sistemáticamente sus vuelos con destino a ese territorio, en tanto que la Administración Nacional de Aviación Civil de Argentina mira para otro lado y le permite seguir vendiendo pasajes libremente.
La empresa comenzó a operar en 2018 y fue presentada como uno de los emblemas de la apertura del mercado aerocomercial argentino. A lo largo de los años sufrió denuncias de cancelaciones y demoras. Miles de pasajeros varados o afectados por reprogramaciones y cancelaciones sin aviso previo. Acciones legales y amparos colectivos presentados por asociaciones de consumidores para exigir la devolución de dinero. Multas millonarias de organismos de defensa al consumidor provinciales y ratificación de medidas restrictivas por parte de la autoridad aeronáutica brasileña (ANAC). Hoy la aerolínea low cost atraviesa uno de sus momentos más delicados.


