Mañana termina el Mundial 2026 y, una vez más, la Selección argentina jugará la final, la tercera en las últimas 4 ediciones. Como dijo Lionel Messi, “le duela a quien le duela”. Lo que pasa es que en este mes y medio, tanto nuestro capitán como nuestra Selección sufrieron una campaña de desinformación que creció al ritmo de su avance en el torneo.
En los últimos días circularon en redes sociales publicaciones que buscaron instalar la idea de que Argentina fue favorecida por los árbitros o que Messi recibió un trato especial, pero muchas de esas afirmaciones son falsas o no tienen pruebas que las respalden.
En Chequeado, verificamos, por ejemplo, que no se creó una nueva regla del VAR para beneficiar a la Argentina. También desmentimos una imagen que buscó mostrar una supuesta falta de Messi antes del segundo gol argentino ante Inglaterra y un video generado con inteligencia artificial que pretendía mostrar a hinchas argentinos agrediendo a un simpatizante mexicano.
Mientras tanto, la expectativa por la final también se vive fuera de la cancha. Se estima que los argentinos gastaron alrededor de US$ 450 millones en viajes al Mundial, aunque economistas consultados descartan que ese movimiento tenga un impacto relevante sobre el dólar.
Y si querés llegar al partido con toda la información, también preparamos una guía con todo lo que hay que saber sobre la definición entre Argentina y España: desde el nuevo récord que puede alcanzar Messi hasta el histórico show del entretiempo que tendrá esta final.
- Tras la victoria de Argentina, comenzaron a circular contenidos en redes sociales -en muchas ocasiones, desde otros países- que sostienen narrativas basadas en acusaciones no comprobadas sobre el arbitraje, el VAR y un supuesto trato preferencial de la FIFA.
- Una de ellas sostiene que “la Selección argentina fue favorecida por el arbitraje contra Egipto”. Sin embargo, la División de Arbitraje de la FIFA y un análisis de especialistas desmienten este contenido.
- Además, no hay pruebas de que la “agencia PR360 Sports” promueva una campaña paga anti-Argentina en redes ni que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, esté beneficiando a la Selección argentina y a Lionel Messi.



