Manuel Adorni renunció a su cargo como jefe de Gabinete tras meses de quedar en el centro de la escena por la investigación judicial en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
El ministro de Interior, Diego Santilli es el señalado para reemplazar a Adorni.

Crónica de un final anunciado. Después de 100 días de agonía, Manuel Adorni terminó ayer su corta vida política y con su caída se va buena parte del relato anticasta y la credibilidad del propio Javier Milei que lo sostuvo hasta el minuto final.
El funcionario era investigado desde marzo por la Justicia Federal debido a presuntas inconsistencias en la evolución de su patrimonio y por las explicaciones que brindó públicamente para justificarlo, cuestionamientos que derivaron en pedidos de interpelación y mociones de censura impulsadas por gran parte de la oposición en el Congreso.
Tras la salida de Manuel Adorni, el Gobierno nacional ultima los detalles para el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete. Buscará un relanzamiento de la gestión libertaria y que incluiría el regreso del Ministerio del Interior bajo la órbita de la Jefatura de Ministros. El anuncio de su designación podría darse este domingo
Adorni, a través de una carta, publicada en su cuenta de X, dio a conocer que dejó el cargo:
“Soy un simple ciudadano que un día quiso colaborar con un proyecto que está poniendo a la Argentina en la cima del mundo, un ciudadano de a pie, con una vida que no es ni más ni menos que la que tuve siempre”, indicó en un párrafo.
Agradeció al presidente Javier Milei y se quejó de presuntos “interminables ataques mediáticos” en su contra, que lo llevaron a renunciar. “Me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia. Las operaciones mediáticas han ido al extremo, no solo contra mi, sino contra mi mujer, mis pequeños hijos, mis amigos, mi familia y hasta mis vecinos y allegados”
En un intento por defenderse, Adorni enumeró casi todos los temas por los que es señalado no solo por casi todos los espacios políticos durante los últimos meses sino también por la Justicia federal. “Las mentiras que se han dicho fueron de lo más variadas viajes que nunca existieron, gastos astronómicos y suntuosos, contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado o con empresas públicas, mansiones y autos lujosos, ‘granjas cripto’ operadas en complicidad con la Custodia Presidencial, nepotismo, gastos personales pagados con fondos públicos, la existencia de un supuesto pendrive ‘lleno de dólares’ (si Presidente, un pendrive ‘lleno de dólares’), sociedades en Uruguay, cirugías estéticas de miles de dólares, y decenas de falsedades más”, escribió.
Según explicó, el exvocero necesita “resguardar” a sus afectos y remarcó que “el ensañamiento tiene un límite”. “Y yo he descubierto el mío. Lo hemos dado todo desde lo estrictamente laboral, pero también desde lo familiar y espiritual. Tal vez simplemente ocurre que a la gente común no le permiten estar en estos lugares”, deslizó.
Además de agradecerle al líder libertario, también agradeció a sus “equipos de trabajo” y a “cada uno” de los ministros del Gabinete por el “afecto, el apoyo y empujar día a día”. “Gracias también a todos los que me apoyaron, dentro y fuera del gobierno. Gracias a quiénes sin conocerme, supieron entre tanta mentira, leer la verdad. Cierro esta etapa. Me retiro tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la consciencia tranquila y firme en mis convicciones“, concluyó.


