La Confederación General del Trabajo (CGT) comenzó a discutir una nueva etapa de confrontación con el Gobierno de Javier Milei, después de que la estrategia judicial para frenar la reforma laboral perdiera impulso y tras llevar sus reclamos ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Con ese objetivo, la conducción sindical pondrá en marcha dos semanas de reuniones para definir cómo continuará la disputa con la Casa Rosada.

Analizan un paquete de acciones contra la administración de Javier Milei tras la reglamentación de más artículos de la Reforma Laboral. “Pensamos en la semana social francesa. Tenemos que ser creativos”, adelantaron
La central obrera rechazó la reglamentación de la reforma laboral por considerar que vulnera la libertad sindical.
Este miércoles el triunvirato se reunirá con cada una de las confederaciones que representan a las distintas ramas de actividad en el país vinculadas a la industria, el transporte, los puertos, los medios de comunicación y la alimentación. El objetivo es analizar el estado de situación en cada rubro y de encontrar la forma de sostener en el tiempo medidas de protesta y reclamo.
La propuesta todavía está en discusión, pero empezó a ganar espacio en medio del debate sobre la efectividad que podría tener un nuevo paro general.
La semana próxima la discusión llegará al Consejo Directivo, que será el encargado de definir los pasos a seguir. La conducción que encabezan Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello considera que el debate todavía permanece abierto.
La discusión sobre las medidas de fuerza volvió a exponer diferencias dentro de la CGT. El ala más dura, integrada entre otros por la UOM, La Fraternidad y el sindicato de Gastronómicos, viene impulsando la convocatoria a un paro general de 36 horas. Sin embargo, dentro de la conducción cegetista consideran que el contexto actual no favorece una medida de esa magnitud y que su impacto podría verse limitado.


