Según el Centro de Almaceneros, el costo de vida en los primeros 4 meses del año acumula 12,1%. Para no ser pobre, una familia debió ganar $1.876.722 y, para no ser indigente, $1.029.591. En este contexto, 6 de cada 10 familias no logra cubrir la Canasta Básica Alimentaria y la mayoría debió endeudarse para alimentarse.

Si bien la inflación de abril fue del 2,63%, registrando una disminución del 0,07%, el bolsillo de las y los ciudadanos sigue golpeado. Del mismo estudio se desprende que la inflación de los últimos 12 meses asciende al 32,1%. Para el cierre del año, las proyecciones estiman que el índice de precios puede ubicarse en torno al 34,5%.
Según el informe cada vez más familias recurren a créditos para comprar comida lo que refleja un escenario social y económico muy preocupante.
El impacto en el consumo es evidente: las ventas en volumen en comercios de cercanía del rubro alimentos registraron una caída del 8,5% en comparación con abril de 2025.
El informe también expone una situación social crítica. Seis de cada diez familias no logra cubrir la Canasta Básica Alimentaria, mientras que más de la mitad reconoció haber reducido la cantidad de comidas diarias, siendo la cena la principal afectada.
Además, el endeudamiento aparece como una estrategia cada vez más frecuente: nueve de cada diez hogares manifestaron haber recurrido al crédito o al fiado para poder alimentarse, reflejando la gravedad de la situación. “La financiación de consumo básico comienza a mostrar signos de saturación, con tarjetas de crédito al límite, incremento de pagos mínimos, un sistema de fiado con morosidad del 27% y niveles de incobrabilidad del 16,8%” reveló el informe


