Este lunes por la noche confirmaron la muerte de Tomás Orihuela, de 19 años. El joven se encontraba internado en coma, en estado gravísimo, tras haber estado detenido en una celda de la Comisaría Nº 6 de barrio General Paz en esta capital.

La primera versión de la Policía fue un intento de ahorcamiento en la celda. Esto fue refutado por su familia, que habló de una golpiza que sufrió de parte de los efectivos en la propia dependencia policial.
Tras enterarse de la muerte del joven, allegados, que se encontraban en el nosocomio de calle Santa Ana, protagonizaron una serie de incidentes contra los uniformados que custodiaban la institución. Se produjeron algunos destrozos en una de las salas de espera del hospital, con el arrojo de sillas y otros muebles.
Orihuela había sido recientemente liberado, tras haber permanecido seis meses en el Penal de Bouwer acusado de distintos hechos de robo.
Fue detenido dos veces en cuarenta y ocho horas por hechos que ya estaban resueltos, uno en Entre Ríos y otro en la ciudad de Córdoba. En la última detención, ocurrida el sábado pasado, la fuerza de seguridad informó que se había ahorcado con un buzo dentro de la Comisaría Nº 6.
Por este motivo el Ministro de Seguridad de la Provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, aseguró que la Justicia está investigando.
“Los policías están siendo investigados por la fiscalía y por la dirección de conducta de la policía. No hay un número exacto de policías participantes, pero todos los policías están siendo investigados”, dijo el funcionario a Canal 10, evitando develar cuántos oficiales estuvieron a cargo del detenido durante la noche del sábado.
“Hemos entregado todas las pruebas que está investigando la causa. No tenemos ningún elemento hasta el momento que el hecho sea distinto a como se lo relató”, remarcó Quinteros. “Todo lo tiene la fiscal. Acá no se encubre nada”.


