El gobierno argentino oficializó el despido de 140 trabajadores contratados del Servicio Meteorológico Nacional, en el marco de una reestructuración del organismo. Esta medida afecta a áreas técnicas y de producción de datos, generando preocupación sobre la calidad de los pronósticos y las alertas tempranas.

Se enviaron telegramas de despido a 140 personas, con denuncias gremiales que mencionan un plan de hasta 240 cesantías en total.
Los recortes ponen en riesgo la operación de las 130 estaciones de observación y la precisión de los pronósticos.
Ante los despidos, se advirtió sobre posibles interrupciones en los servicios de navegación aérea debido a la falta de personal, exceptuando vuelos sanitarios.
La situación generó gran incertidumbre sobre el funcionamiento futuro de las alertas de tormentas, granizo e inundaciones en todo el país.
Con los despidos se pone en riesgo el Sistema de Alerta Temprana (SAT) dado el SMN es el único organismo oficial con la potestad legal para emitir alertas meteorológicas en Argentina.
En ese marco, sin su funcionamiento Defensa Civil y Bomberos perderían su principal herramienta para coordinar evacuaciones ante inundaciones o vientos destructivos.
Además, las intendencias no tendrían base científica para decidir la suspensión de clases o eventos masivos y la población quedaría vulnerable ante fenómenos repentinos, como tornados o tormentas severas, que hoy se informan minuto a minuto a través de avisos a corto plazo.
En la misma línea, la seguridad aérea, depende críticamente de la información técnica del SMN. Los aviones no pueden despegar ni aterrizar sin los partes meteorológicos actualizados de las estaciones situadas en los aeropuertos.
Un cese de actividades en el organismo podría derivar en la cancelación masiva de vuelos nacionales e internacionales por falta de garantías de seguridad operativa. En tanto, que los buques que operan en el Mar Argentino y la Hidrovía se quedarían sin los reportes de mareas y vientos necesarios para una navegación segura.
Por su parte, el agro, motor de la economía argentina, necesita los datos del SMN para planificar siembras, cosechas y aplicaciones de fitosanitarios. Sin datos oficiales sobre granizo o heladas, las liquidaciones de seguros se volverían imposibles de auditar.
En ese marco, las represas hidroeléctricas y las redes de energía también dependen de los pronósticos de lluvia y temperatura para gestionar la demanda y evitar apagones por sobrecarga en días de calor extremo.
Las aplicaciones del celular no son suficientes
Es un error común pensar que sitios como AccuWeather o Meteored podrían reemplazar al SMN. Sin embargo, estas aplicaciones suelen utilizar modelos globales que se nutren, en gran parte, de los datos recolectados por las 125 estaciones meteorológicas que el SMN tiene distribuidas en todo el país (incluida la Antártida).


