La inflación de marzo alcanzó 3,4%, según el índice publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El nuevo registro implicó una variación interanual de 32,6% y ubicó el acumulado en el primer trimestes del año en 9,4%.

Según el INDEC, el dato confirmó que el aumento del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y los ajustes en combustibles impulsaron la suba de precios en el mes, además de las presiones estacionales como la vuelta a clases.
De acuerdo con los datos del Indec, ya son diez meses consecutivos de aceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que viene aumentando de manera sostenida desde el 1,9% registrado en julio de 2025. La proyección del Gobierno es que a partir de abril comience un proceso de desaceleración y un repunte de la actividad.
A nivel de las categorías, los precios Regulados (5,1%) tuvieron el mayor incremento por ajustes en las tarifas de servicios públicos, transporte y educación, seguidos por eI IPC núcleo (3,2%) -con una variación levemente menor al nivel general- y Estacionales (1%), con subas vinculadas al turismo y al cambio de temporada en indumentaria que compensaron las caídas de precios de verduras y frutas.
En la previa de la publicación del dato, en la Bolsa de Comercio de Rosario, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la inflación de marzo “seguramente será arriba del 3% porque hubo un shock con el petróleo”. El funcionario explicó que el impacto mundial del crudo se reflejó de manera directa en los combustibles y en la cadena de costos de otros sectores clave, como el transporte y los alimentos. “A partir de abril, se viene un proceso de desinflación y crecimiento, se vienen los mejores meses”, marcó.
De cara a los próximos meses, el REM, Relevamiento de Expectativas del Mercado, anticipa una desaceleración gradual: proyecta una inflación del 2,6% en abril, 2,3% en mayo y una convergencia hacia el 2% entre junio y julio. Para la segunda mitad del año, las proyecciones ubican la inflación mensual por debajo de ese nivel, con un cierre anual estimado en torno al 29,1%. Sin embargo, el dato de marzo introduce un elemento de cautela: la trayectoria descendente no sería lineal y los ajustes de precios relativos continúan generando presiones.


