Este lunes 30 comienza la tercera semana del paro nacional universitario, con el objetivo de visibilizar el reclamo para la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento, aprobada en el Congreso el año pasado, que incluye un mayor presupuesto para el funcionamiento de todas las universidades.

Los gremios denuncian “un atraso” significativo frente a la inflación. El conflicto no termina mientras no se ejecute la Ley de Financiamiento Universitario.
“Exigimos el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario para recuperar el poder adquisitivo perdido con el gobierno de Milei: hoy los salarios docentes deberían aumentar 50% para equiparar la situación de noviembre de 2023.”
En esta misma línea, y durante los primeros días de marzo, los docentes de la UBA presentaron un informe de evolución salarial, destacan que el sueldo real “se encuentra en su mínimo histórico”: 35,6% por debajo de noviembre de 2023 e incluso 2,7% “por debajo de los peores niveles alcanzados en 2004”.
La ley de financiamiento universitario fue aprobada por el Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo la vetó, el Congreso hizo caer este veto al ratificarla con ⅔ de los votos, y a pesar de llevar 146 días promulgada, el Gobierno sigue sin aplicarla. A través de un fallo del Juez Cormick, el Poder Judicial ordenó al Gobierno Nacional cumplir de forma inmediata con los fondos para las universidades, pero eso tampoco se ejecutó.
A su vez, el Gobierno mandó al Congreso un nuevo proyecto para modificar la ley vigente: propone reemplazar la recomposición del 51% por un incremento del 12,3% en tres cuotas, la última a cobrar en septiembre. Es decir, se desreponsabiliza de la deuda salarial de 2024, que constituye la mayor parte.
Desde el gremio apuntaron que la garantía salarial continúa congelada hace más de un año y muchos docentes cobran:
Por 10hs: $250.000
Por 40hs: 1.000.000
El salario del cargo testigo (JTP semi exclusiva) es $570.470,3 (enero 2026).
Con la Ley vigente cobraría: $852.229,7.
Con estos salarios hoy la docencia universitaria está endeudada, con pluriempleo y trabajando en apps como Rappi o Uber.


