En una escalada militar sin precedentes en los últimos años, Israel y Estados Unidos ejecutaron una ofensiva aérea conjunta contra objetivos estratégicos en Irán, mientras Teherán (Capital de Irán) respondió con una serie de ataques con misiles balísticos y drones contra territorio israelí y bases estadounidenses en Medio Oriente.

Foto Reuter
- El ejército de Israel lanzó este sábado un ataque contra Irán con la participación de Estados Unidos.
- Las fuerzas israelíes afirman que se trata de un “ataque preventivo” ante la amenaza que supone el programa nuclear iraní.
- Medios locales han reportado explosiones en la capital de Teherán y otras cuatro ciudades.
- Irán prometió un respuesta “aplastante” y lanzó misiles contra Israel que fueron interceptados por los sistemas de defensa de este país, según informó el gobierno de Tel Aviv.
- Teherán también atacó objetivos en Qatar, Bahréin y Kuwait.
- El presidente de EE.UU., Donald Trump, instó a los iraníes a levantarse contra el régimen.
Irán lanzó decenas de misiles balísticos hacia Israel y también atacó instalaciones militares estadounidenses en la región. Entre los objetivos mencionados se encuentran:
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La base aérea Al-Udeid en Qatar
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La base Al-Salem en Kuwait
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La base Al-Dhafra en Emiratos Árabes Unidos
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La sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahrein
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Una base en el norte de Iraq
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La base Muwaffaq Al-Salti en Jordania
Autoridades de Qatar, Kuwait y Jordania informaron que sus sistemas de defensa aérea interceptaron misiles entrantes.
Análisis “Esto es más grave y peligroso que cualquier otra cosa anterior”
Por Frank Gardner, corresponsal de Seguridad, BBC News
Desde distintas partes del Golfo llegan informes de explosiones, sirenas, defensas aéreas en acción y columnas de humo.
Irán siempre afirmó que tomaría represalias contra las bases estadounidenses en la región y lo ha hecho, lanzando rápidamente una andanada de misiles contra los aliados árabes de los norteamericanos en el Golfo.
“Da mucho miedo”, me dice un británico residente en Bahréin mientras observa cómo una batería de misiles Patriot intercepta un misil que se aproxima justo encima suyo.
Esta no es la primera vez que los países del Golfo experimentan una guerra.
Lo vivieron durante la guerra entre Irán e Irak de 1980-88, la Operación Tormenta del Desierto en 1991, la invasión de Irak en 2003 y, el año pasado, cuando Irán atacó brevemente la base aérea estadounidense en Qatar.
Pero esto es diferente. Es más grave y peligroso que cualquier otra cosa anterior. Por eso, los líderes de Omán, Qatar y Arabia Saudita instaron previamente al gobierno de Trump a no atacar a su gran vecino del otro lado del océano.
Por eso, este conflicto aún podría empeorar mucho.


