La Paila, tradicional fábrica de duces y alfajores cordobeses, anunció que cierra sus puertas el próximo 28 de febrero.
Lleva más de 30 años de trayectoria en el rubro.

El contexto en el que se da el cierre de numerosas empresas debido a la crisis productiva que atraviesa el país. En esta misma semana se conoció el cierre de la histórica fábrica de nuemáticos FATE.
En un comunicado, la empresa dio a conocer la situación que atraviesa “Hoy nos vemos obligados a dar un paso al costado. La difícil e inestable realidad económica que vivimos en Argentina, especialmente para quienes emprenden y producen, hace cada vez más difícil sostener un proyecto en el tiempo.
La empresa familiar había sido fundada en 1992, luego abrió distintas bocas de expendio en los centros comerciales de la capital cordobesa y llegó a emplear a una veintena de personas en el mejor momento de la firma. Finalmente, y tras no poder sortear un complejo escenario como sí lo habían hecho en 2016, cuando casi se encuentra con el mismo desenlace bajo la presidencia de Mauricio Macri, este miércoles anunció su cierre.
Al igual que en el caso de Fate, la apertura de las importaciones jugó en contra de esta empresa familiar que en el comunicado afirmó: “Nos despedimos con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, pero también con la tranquilidad y el orgullo de haberlo dejado todo. Ojalá algún día existan condiciones más previsibles y favorables para quienes trabajan y apuestan por este país”.
La caída de La Paila no es un fenómenos aislado. En la última parte del 2025 y el arranque de este año se produjo en Córdoba el cierre de fábricas y comercios históricos. En diciembre, la fábrica de neumáticos IBF bajó sus persianas y dejó a 40 personas en la calle; mientras que, en enero pasado, dentro del mismo rubro, cerró Córdoba Goma, un histórico comercio ubicado en pleno centro de la capital cordobesa y tras más de 70 años en el mercado.
Sobre el final de enero también despidió a una veintena de empleados la fábrica de motores de electrodomésticos WEG, firma que proveía a Mabe, la empresa mexicana que en 2022 había comprado a la cordobesa Alladio.
Mabe comunicó en noviembre pasado que dejaba de producir en su fábrica de Río Segundo y esa fue una de las causantes del cierre en enero de WEG, también golpeada por la apertura de las importaciones.
En 2024, WEG ya había despedido a 24 trabajadores en el comienzo de la gestión de Javier Milei.


