Una nutrida columna de gremios de la CGT y de las dos CTA se movilizó por las calles de la Ciudad de Córdoba en rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei, que será debatido en el Senado el próximo miércoles. La marcha, que culminó frente a la Casa de Gobierno provincial, se convirtió en una nueva muestra de tensión entre el movimiento obrero y el Gobierno nacional.
Tras la movilización se leyó un documento que se hizo llegar al gobernador Martín Llaryora.

Los sindicalistas no solo cuestionaron el contenido de la reforma, a la que acusan de implicar un fuerte retroceso en materia de derechos laborales, sino que también apuntaron contra los gobernadores. Según plantearon, gran parte de los mandatarios provinciales habrían dado su aval al proyecto en el marco de las últimas negociaciones con el ministro del Interior, Diego Santilli, a cambio de recursos y acuerdos políticos.
La movilización en Córdoba también tuvo como objetivo aumentar la presión sobre la conducción nacional de la CGT, que convocó para este viernes a una reunión de Consejo Directivo en la que no se descarta el anuncio de nuevas medidas de fuerza. La cúpula cegetista llega a ese encuentro luego de intentos fallidos de acercamiento con los gobernadores, con la intención de que frenen la reforma a través de los senadores y diputados que les responden.
Quiénes participaron de la protesta
Entre las organizaciones que encabezaron la marcha se destacaron la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Aceiteros, Aeronáuticos y otros gremios nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU). Este espacio viene articulando desde hace meses distintas acciones de protesta y volvió a reclamar a los gobernadores de todas las provincias que rechacen la iniciativa oficial.

Los sindicatos sostienen que la reforma “quita derechos laborales” al flexibilizar las condiciones de contratación, modificar el régimen de indemnizaciones y debilitar la negociación colectiva. En ese marco, la elección de Córdoba como escenario no fue casual: para el titular de la UOM, Abel Furlán, la provincia tiene una carga simbólica vinculada a la historia de las luchas obreras.
“No es casualidad que estemos hoy acá en Córdoba, que tiene una historia muy importante en defensa de los derechos de los trabajadores: el Cordobazo y aquel encuentro de Huerta Grande marcaron un rumbo para una patria libre, justa y soberana”, remarcó Furlán durante el acto.
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo Godoy, advirtió que durante los dos primeros años de gestión de La Libertad Avanza se habrían perdido 278.000 puestos de trabajo formales y cerrado unas 21.000 empresas. A su entender, la reforma que propone el Ejecutivo profundizaría ese escenario, afectando especialmente a la industria.
Cómo sigue el plan de lucha sindical
Tras la manifestación en Córdoba, el frente sindical confirmó que continuará con su plan de acción la próxima semana. El martes convocarán a una nueva movilización en la ciudad de Rosario, Santa Fe, con consignas similares y la intención de federalizar el reclamo contra la reforma laboral.
Además, para el día en que el proyecto se discuta en el Senado, las organizaciones preparan un paro nacional con movilización al Congreso. La medida buscará incidir directamente en el debate legislativo y enviar una señal política a los senadores que aún no definieron su postura.
“El martes volvemos a movilizarnos en Rosario, y el miércoles estallará la bronca y la decisión de resistir a la reforma laboral movilizándonos en todo el país, con paro nacional. Las dos CTA y los compañeros de la CGT encolumnados en la UOM y Abel Furlán están decididos a sostener esta unidad de la clase trabajadora para construir una patria diferente”, afirmó Godoy, marcando el tono de confrontación que se avecina.

Foto La Nueva Mañana
El documento que se hizo llegar a Martín Llaryora
Las centrales obreras convocantes, leyeron un comunicado conjunto durante el acto en la esquina de bulevar Juan D. Perón y San Jerónimo.
El documento rechaza “el pacto de las provincias con el Gobierno nacional” y cuestiona el proyecto de redforma laboral impulsado por el oficialismo “por la magnitud de los derechos que deroga, por la extensión de los temas que abarca y por la profundidad de los retrocesos que introduce, Este proyecto solo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico militar de 1976“.
En otro párrafom se sostiene: “Este proyecto de reforma no surge de un proceso de diálogo democrático ni de una discusión abierta con las y los trabajadores, por el contrario, pretende ser el resultado de negociaciones de espalda del pueblo trabajador, en las que algunos gobernadores estarían dispuestos a intercambiar el voto de senadores y senadoras por beneficios coyunturales para sus administraciones provinciales. Se trata de una maniobra política que entrega derechos históricos a cambio de migajas, y que compromete el futuro del trabajo en la Argentina”.
Enumerando los puntos más sensibles dd la iniciativa del Gobierno nacional que busca aprobar en extraordinarias, el documento dice: “Entre los aspectos más graves del proyecto, se destaca la ruptura del sistema de negociación colectiva, las restricciones del derecho de huelga, el financiamiento de los despidos con recursos del sistema de seguridad social, el ataque directo a los sindicatos y a la acción colectiva, la institucionalización del derecho salarial, la legalización de la laboral y la pérdida de la soberanía sobre el tiempo de trabajo, entre otros”.
“No hay ningún elemento en este proyecto de reforma laboral que pueda ayudar a crear empleo, formalizar o mejorar la calidad del trabajo. Por el contrario, responde a un modelo económico que necesita salarios bajos, empleo precario y debilitamiento de la organización sindical para avanzar en el desguace y la privatización de las empresas públicas, y el desmantelamiento del entramado productivo e industrial del país. Esta es la reforma laboral que necesita el modelo de mi ley para desmantelar el tejido industrial, como lo están haciendo. Necesitan facilitar los despidos. Para seguir usando a los salarios como ancla contra la inflación, necesitan legalizar lo que hoy ya hacen de hecho, que es la posibilidad de que el estado le ponga un techo a las paritarias, Para seguir construyendo una economía en base a salarios bajos y trabajo precario, necesitan atomizar la negociación colectiva, eliminar derechos laborales, restringir el derecho de huelga y legalizar el fraude laboral. Estas discusiones tienen que tener a las y los trabajadores en el centro”, se indica en otra parte del documento de las centrales obreras.
Finalmente, se afirma: “Y a contramano de este proyecto, deberían apuntar al fortalecimiento del sistema de protección del derecho laboral para la totalidad de la fuerza de trabajo activa en la República Argentina. Por todo esto, rechazamos íntegramente el proyecto de ley de reforma y modernización del derecho de trabajo que impulsa el gobierno nacional. Y convocamos a dar inicio al plan de lucha contra la reforma laboral regresiva impulsando acciones de resistencia a lo largo y a lo ancho de todo el país. El 10 de febrero movilizamos en la ciudad de Rosario, y convocamos a todas las organizaciones sindicales a sumarse a este plan de lucha“.


