Tres grandes focos se reactivaron producto del viento caliente y las altas temperaturas que persisten sobre el norte de la Patagonia cordillerana, que sufre una sequía de dos años. En Paralelo, la situación se agrava día tras día en el Parque Nacional Los Alerces, con el fuego encaminado lenta pero sostenidamente hacia las zonas pobladas aledañas a Lago Rivadavia.
Los cambios en las condiciones metereológicas fueron el causante primordial. Los vientos y las altas temperaturas propiciaron la reactivación del fuego en distintos sectores de Epuyén, obligando a reforzar el operativo para evitar la propagación hacia áreas pobladas y hacia parques nacionales.

Luego de haber logrado contener los principales focos, las autoridades mantenían tareas de vigilancia preventiva ante posibles rebrotes. Sin embargo, el panorama se complicó cuando comenzó a observarse una importante columna de humo visible desde distintos puntos de la Comarca Andina, una señal clara de que el incendio volvía a expandirse.
La localidad más afectada es Epuyén, donde se quemaron por lo menos 40 viviendas y dos barrios completos debieron ser evacuados. Allí, se reactivaron durante el lunes dos grandes focos, uno en la altura de los cerros Pirque y Epuyén, costeros al lago homónimo, y otro más grande hacia el noroeste de la ciudad, en la zona conocida como Los Coihues-Arroyo Minas. Está en línea recta, pero a muchos kilómetros aun, de la localidad de El Maitén.
El tercer foco se reavivó en la localidad de El Hoyo y afecta una zona en común de los parajes Rincón de Lobo y El Pedregoso.


