En inmediaciones del Congreso se concretó una nueva marcha de jubilados, que fue reprimida por un desproporcionado operativo que llevó adelante la Policía Federal junto a la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.
Los jubilados llevaban adelante la protesta como todos los miércoles en las inmediaciones del Congreso en reclamo de un aumento de sus ingresos y contra el veto del presidente Javier Milei a la reforma que establecía un incremento en los haberes.
Dos personas fueron detenidas, entre ellos el sacerdote Francisco Paco Oliveira y Tomás Bravo

El sacerdote fue liberado horas más tarde.
“Hay un ensañamiento con los jubilados porque son la punta del iceberg de un malestar que hay en nuestra patria, más allá de un resultado electoral”, sostuvo el sacerdote, en declaraciones a la prensa.
“Estaba en la vereda. Iban a llevárselo al pibe y lo agarré para que no se lo lleven solo. Había 20 jubilados nomás”, relató el padre “Paco” en declaraciones televisivas, antes de ser demorado y flanqueado por los policías que desde temprano implementaron un desproporcionado operativo de seguridad.


