El informe remarca que “este modelo enfrenta importantes desafíos en su implementación, especialmente considerando la larga trayectoria industrial de Argentina y sus capacidades productivas acumuladas”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lanzó este viernes su informe de perspectivas económicas para Latinoamérica, enfocado en la transformación productiva. En este documento reconoce las reformas estructurales impulsadas por Milei para estabilizar la economía y fomentar el crecimiento a largo plazo, pero también advierte que su política de “liberación radical” podría debilitar al sector industrial.
La organización internacional plantea que los planes de Milei en Argentina buscan minimizar la intervención estatal en los sectores productivos, eliminar los subsidios industriales, reducir las barreras comerciales y privatizar las empresas estatales, a la par que priorizan la estabilización macroeconómica.
A pesar de los elogios, advierte que el plan “motosierra” enfrenta “importantes desafíos” en su implementación, en el que destaca que el sector industrial junto a sus capacidades productivas acumuladas “corren el riesgo de verse debilitadas en lugar de potenciadas bajo la trayectoria actual”
Sin embargo, el organismo internacional sostiene que las reformas estructurales sirvieron para “estabilizar la economía y fomentar el crecimiento a largo plazo”.
“Los esfuerzos de estabilización incluyeron ajustes fiscales específicos para mejorar la eficiencia del gasto público, en particular mediante recortes discrecionales en el gasto de capital. Como resultado, Argentina registró superávits primarios presupuestarios casi todos los meses de 2024”, aseguró la OCDE.
El documento señala que, “al mejorar la estabilidad macroeconómica e incentivar la inversión a gran escala, Argentina está sentando las bases para una base productiva más dinámica y diversificada”.
El deterioro del sector fabril arrojó señales de enfriamiento en casi todos los rubros.
La industria volvió a retroceder en septiembre y prácticamente confirmó que la actividad económica se encuentra en recesión. Según el Indec, el índice de producción manufacturera industrial (IPI) cayó 0,7% interanual, con una baja generalizada en ramas clave como la industria textil y la automotriz argentina. Pese a algunos repuntes en químicos y refinación, el deterioro del sector fabril arrojó señales de enfriamiento en casi todos los rubros.
Uno de los sectores más golpeados fue la industria textil, con una contracción del 20,5% interanual. El retroceso afectó tanto la preparación de fibras (-17,4%) como la producción de hilados de algodón (-30,4%) y tejidos (-28,2%). Por su parte, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado también sufrió una fuerte baja del 14%, impactada por el menor consumo interno y el incremento de los costos de insumos importados.
El conjunto textil, tradicional motor del empleo industrial, se ubica entre los rubros con mayor contracción, confirmando la pérdida de competitividad que arrastra desde principios del año.
La industria automotriz cayó 2,5% interanual en septiembre, arrastrada por una menor producción de vehículos y autopartes. En términos generales, el sector acumula altibajos desde comienzos de 2025, afectada por la caída en las exportaciones a Brasil y las restricciones financieras para la compra de unidades en el mercado interno.


