Entre los muertos figuran cuatro policías, según información de la Policía Civil. También existen registros de policías y residentes de la zona heridos de bala.

El operativo involucró a aproximadamente 2.500 agentes de seguridad de Río de Janeiro, quienes cumplieron 100 órdenes de arresto en un área de 9 millones de metros cuadrados.
El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, aliado político del expresidente Jair Bolsonaro, describió lo sucedido como “el mayor operativo de las fuerzas de seguridad de Río de Janeiro”.
El operativo forma parte de una iniciativa del gobierno de Río de Janeiro para combatir la expansión del Comando Vermelho, una de las más grandes bandas de narcotraficantes de Brasil.
La banda Comando Vermelho nació en una prisión de Río de Janeiro en los años 1970 como un grupo de autoprotección de los detenidos, según InSight Crime, una organización especializada en la investigación sobre el crimen organizado en América Latina.
Tiempo después incursionó en el tráfico de cocaína. Desde entonces, se ha convertido en una organización criminal que mantiene su base de poder en los barrios más pobres de Río de Janeiro.
Entre los arrestados de la banda, se encuentra Thiago do Nascimento Mendes, conocido como Belão do Quitungo, uno de los líderes del Comando Vermelho en la región.
Otro capturado es Nicolas Fernandes Soares, identificado como operador financiero de uno de los principales líderes del CV, Edgar Alves de Andrade, conocido como Doca o Urso, según Globo.com
La operación policial y militar movilizó helicópteros, drones, vehículos blindados, unidades de demolición y ambulancias, al tiempo que en la acción participaron agentes de la Coordinadora de Recursos Especiales, delegaciones especializadas, la Policía Militar y el Comando de Operaciones Especiales.
Vecinos de las comunidades informaron de intensos tiroteos desde la madrugada de este martes y dificultades para salir de sus viviendas, además de que al menos cinco centros de salud de Penha y el Complexo do Alemão suspendieron actividades por motivos de seguridad.
El gobernador informó además que durante la operación se incautaron 31 rifles, además de una gran cantidad de drogas.
Los enfrentamientos entre policías y traficantes ocurren principalmente en áreas con mucha vegetación, en donde los delincuentes intentan bloquear carreteras en la región como la Avenida Brasil, según el gobernador.
Todos los batallones de Río de Janeiro están en estado de alerta por posibles represalias.
Durante la mañana del martes, los delincuentes utilizaron drones para lanzar bombas y atacar a los policías.
También fueron vistos huyendo en fila durante la operación, mientras que otros levantaron barricadas con vehículos quemados.
La Policía Militar desplegó a todos sus efectivos en las calles, suspendiendo las actividades administrativas.
Gobierno de Brasil tendrá reunión de emergencia con Río tras la operación policial que dejó 64 muertos
Se reunirán con el gobernador Cláudio Castro. El gobierno federal autorizó el traslado de 10 presos y negó haber sido consultado sobre la operación.
Los ministros Rui Costa (Casa Civil) y Ricardo Lewandowski (Justicia y Seguridad Pública) de Brasil sostendrán una reunión de emergencia con el gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, este miércoles 30 de octubre.
El gobierno federal de Lula da Silva remarcó, en una nota, que “no hubo cualquier consulta o pedido de apoyo, por parte del gobierno estadual de Río de Janeiro, para la realización de la operación”.
La Agencia Brasil señaló que el ministro Lewandowski también había indicado no haber recibido ningún pedido de apoyo del gobernador Cláudio Castro para la Operación Contención.
El gobierno federal informó que se realizó una reunión en la Casa Civil, con la presencia del presidente interino Geraldo Alckmin y varios ministros, para evaluar las consecuencias de la masacre en Río.


