El volcán Krasheninnikov, situado en la península rusa de Kamchatka, entró este domingo en erupción, después de cientos de años sin actividad y tras el terremoto de magnitud 8,8 registrado el miércoles frente a la costa del país.
Es la primera erupción en 600 años, podría estar relacionada con el enorme terremoto que sacudió el Lejano Oriente de Rusia. El Servicio Geofísico de Rusia ha indicado a través de su canal de Telegram que “la primera erupción del volcán en la historia de la investigación continúa”, mientras que ha señalado que “no representa ningún peligro” porque sus alrededores son páramos volcánicos.

En el canal de Telegram del Instituto de Vulcanología y Sismología, Girina afirmó que la última erupción de lava del Krasheninnikov tuvo lugar en 1463, con un margen de error de 40 años, y que no se ha conocido ninguna erupción desde entonces.
El volcán, que consta de una estructura de conos fusionados de nueve kilómetros de diámetro, pertenece al cinturón volcánico oriental, ubicado a 13 kilómetros al sur del lago Kronotskoye y a 200 kilómetros de Petropavlovsk-Kamchatski.
La formación, de más de 1.800 metros de altura, emitió una columna de cenizas que alcanzó los 6.000 metros.
“La nube se ha extendido hacia el este, en dirección al océano Pacífico”, precisó la oficina local del Ministerio de Situaciones de Emergencia y aclaró que no hay zonas habitadas ni grupos de turistas en su camino.
Esta reactivación se produce además luego de que el miércoles entrara en erupción en la misma región el Kliuchevskoi, el volcán más alto de Eurasia.
Ambas expulsiones de material siguen a uno de los terremotos más fuertes jamás registrados, que sacudió la zona el miércoles y provocó alertas de tsunami y la evacuación de millones de personas en todo el Pacífico, desde Japón hasta Hawái, México, Colombia o Ecuador.


