Fue trasplantado durante este domingo, tras una jornada marcada por incidentes entre la policía y quienes buscaban impedir la remoción del quebracho blanco de unos 300 años de edad.

A pesar del amplio rechazo de vecinos de diversos sectores de la sociedad, que resistieron semana tras semana la remoción del quebrado blanco de unos 300 años de edad, este domingo fue trasplantado a unos sesenta metros de su lugar de origen.
Durante el operativo hubo incidentes entre la policía y quienes se oponían a los avances en el trabajo de remoción, con una empresa de grúas que vino de la provincia de Tucumán.

El árbol fue trasplantado a metros de su ubicación original, fuera de la línea de la traza de la obra. Los expertos dicen que las chances de sobrevida del árbol son cercanas a cero.
El quebracho removido quedó con una raíz pivotante muy pequeña –unos cuatro metros– en relación al tamaño del árbol y con pocas raíces laterales. Ambientalistas aseguran que esas raíces laterales aparecen en la tierra hasta a 40 metros de distancia del lugar original del quebracho. Lucas Enrico, docente de la Universidad Nacional de Córdoba e investigador del Conicet, detalló a Página 12, que si bien el árbol puede recuperar parte de sus raíces finas no va a recuperar la raíz central. “Hay una cuestión con las raíces de estos árboles que es muy importante, no solo para tomar nutrientes sino para sostener al árbol en pie. Es fundamental la proporción de la parte enterrada respecto a la parte aérea, los vientos que hacen fuerza en la copa se redirigen hacia abajo. Por eso los árboles nativos aguantan más las tormentas, su raíz pivotante va bien profundo. Por debajo de la tierra tranquilamente puede haber tres veces más volumen que arriba”, explicó Enrico.
“Lo que se está planteando como estrategias para el desarrollo inmobiliario va a contramano de la tendencia mundial. En todo el mundo coinciden que un árbol así en medio de una ruta es bellísimo”, agregó Enrico.


