Miles de manifestantes colmaron desde el mediodía las avenidas del centro porteño para reclamar la inmediata reapertura de paritarias, denunciar el ajuste exigido por el Fondo Monetario Internacional y rechazar las reformas laborales impulsadas por el gobierno de Javier Milei.

Apenas intentaron avanzar hacia la Avenida 9 de Julio, el dispositivo de seguridad desplegado por el Ministerio de Seguridad, a cargo de Patricia Bullrich, bloqueó el paso y puso en marcha el protocolo antiprotestas. La escena se volvió una postal conocida: cordones de efectivos, vallas reforzadas y un tránsito colapsado que dejó al Metrobús como única vía habilitada.
Aunque el Metrobús sobre la 9 de Julio se mantenía operativo, los colectivos enfrentaban desvíos y demoras. Muchos recorridos interrumpían su trayecto en avenida Córdoba o tomaban caminos alternativos. Desde el mediodía, la zona se convirtió en un caos vehicular que anticipó el clima de la jornada.
“La convocatoria es muy buena y refleja el hartazgo de la gente”, afirmó Héctor Daer, uno de los secretarios generales de la CGT. En diálogo con medios presentes, denunció el congelamiento de paritarias y el descontrol de precios. “No puede haber un plan económico que hunda los salarios mientras libera los mercados”, remarcó.
La marcha concluirá en Paseo Colón al 800, frente al Monumento al Trabajo. Allí, se colocará una ofrenda floral y se leerá un documento con fuertes críticas a las políticas de Javier Milei.
Con información de Página 12


