La CGT y sus regionales, junto a gobernadores peronistas como Axel Kicillof, otras organizaciones sindicales, sociales y políticas marcharán a partir de las 15 de este miércoles para conmemorar el día de los trabajadores y las trabajadoras.
En Córdoba, la concentración será a las 11.30 horas en la sede de Vélez Sársfield 137. Cuenta con el apoyo de las dos vertientes de la CTA, lleva como consignas, además, el repudio al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y las reformas laboral y previsional.

La movilización es parte de un plan de lucha contra la fuerte caída del empleo, la apertura indiscriminada de importaciones con el consiguiente cierre de Pymes y, por supuesto, el achicamiento cada vez mayor del Estado.
En Buenos Aires la marcha, que se realizará desde avenida Independencia y Perú y finalizará en el Monumento al Trabajo de avenida paseo Colón, servirá para reclamar una necesaria reapertura de las paritarias ante el aumento inflacionario de los últimos meses. También se expresarán contra las medidas de ajustes, la represión del gobierno de Javier Milei e incluso la sumisión a las órdenes que imparte Kristalina Georgieva, titular del FMI, a la Casa Rosada. Pero no será solo una marcha de reclamo, sino que los gremios se harán un espacio para realizar un homenaje al recién fallecido papa Francisco, al que consideran como propio, y lo recordarán con una oración ecuménica.
El comunicado de la CGT expresa “Marchamos para darle voz y fuerza al reclamo de los trabajadores y las trabajadoras y para poner bien en alto nuestra bandera, que es la defensa del trabajo. No somos indiferentes al sufrimiento de nuestro pueblo. Queremos que nuestros abuelos tengan una vida digna y que nuestros hijos puedan soñar con un país más justo”
Se reclama por la pérdida de un 33,5 por ciento del poder adquisitivo que tuvieron los salarios en este tiempo de gobierno libertario.
Ayer, los abogados de la CGT pasaron buena parte del día garantizando que el Ministerio de Seguridad no aplicara el protocolo antipiquetes, para no haya detenciones y controles que impidan la llegada de las columnas sindicales a la movilización.
Si bien el recorrido es corto, la idea es mostrar una movilización compacta y extensa para que quede claro el mensaje que las centrales sindicales le quieren hacer llegar al gobierno que, por ahora, hace oídos sordos y busca profundizar la destrucción de los derechos laborales.


