En un encuentro que mantuvieron en paralelo a la Asamblea de Primavera del FMI y el Banco Mundial, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, dialogó con la titular del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva, a quien le obsequió un curioso pin con forma de motosierra.

Ambos dialogaron sobre los desafíos globales, las tarifas públicas y la eliminación de la burocracia en el órbita estatal.
Además, la titular del FMI fue más allá de lo que había hecho antes cualquier autoridad del organismo financiero y se metió en cuestiones de política doméstica al recomendarle a los argentinos a votar en octubre a favor del gobierno de Javier Milei.
“Insto a Argentina a mantener el rumbo”, sostuvo Georgieva. “Domésticamente el país va a tener elecciones en octubre y es muy importante que no descarrile la voluntad del cambio” agregó. Elogió que Argentina “ha demostrado que esta vez es diferente” y que hay decisión de “poner a la economía por el buen camino”. Esto en un contexto de salarios deprimidos, jubilaciones recortadas y un consumo que no se recupera.
Las insólitas declaraciones de la funcionaria interviniendo en los asuntos internos de un país miembro generó el repudio de la oposición política.
“A los argentinos nos costó demasiado conseguir la libertad de votar como para someter la decisión a un organismo extranjero”, reaccionó el Partido Justicialista. Sin embargo, el respaldo de Kristalina se le puede volver un búmeran a la gestión libertaria: varias encuestas recientes dieron cuenta de la muy mala imagen que tiene el FMI entre los argentinos, lo mismo respecto al reciente préstamo que le otorgaron al Gobierno.


