Tras más de un mes hospitalizado por una neumonía bilateral, el papa Francisco se mostró por primera vez en público desde la clínica Gemelli, de Roma, poco antes de recibir el alta.
Deberá afrontar dos meses de recuperación.

El pontífice, de 88 años, saludó a la multitud después de ser llevado en silla de ruedas al balcón que da a la entrada principal del hospital, donde cientos de personas se habían reunido este domingo.
Se escucharon cánticos de “¡Viva el papa!” y “Papa Francesco” de la multitud.
“¡Gracias a todos!”, dijo con voz débil ante un micrófono y saludando a cientos de personas reunidas bajo el balcón, antes de abandonar el establecimiento.


