Tras la brutal represión policial, se escucharon cacerolazos en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
Cientos de personas salieron a repudiar desde sus balcones y en las calles por la represión que hubo ayer por tarde en los alrededores del Congreso durante la marcha de los jubilados.
La manifestación se sintió con fuerza en barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como Colegiales, Villa Crespo, Ramos Mejía, Caballito, Avellaneda, Palermo y Lugano, así como en ciudades del interior.
Cerca de las 22, una caravana de personas comenzó a avanzar por la avenida Corrientes en dirección a Plaza de Mayo, donde continuaron las protestas contra el Gobierno de Javier Milei y su política de seguridad.

Las personas se convocaron indignadas luego de las imágenes, que circularon por diferentes medios de comunicación, en relación a la agresión sufrida por el Reportero Gráfico Pablo Grillo, el salvaje golpe propinado por un policía a una jubilada, y el desmedido accionar policial.
La multitud reclamó el fin de la represión y exigió la renuncia de Bullrich, en medio de una jornada de máxima tensión política y social. La policía durante la represión a la marcha utilizó gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma.



