La brutal represión contra jubilados y manifestantes dejó el lamentable saldo de un reportero gráfico gravemente herido y una mujer, adulta mayor, golpeada salvajemente por la policía.

También, cerca de un centenar de personas fueron detenidas, a lo largo de la jornada de protesta. En horas de la noche, la Justicia liberó a los 94 detenidos por la Policía de la Ciudad durante la protesta. “Se encuentra en juego un derecho constitucional fundamental como es el derecho a la protesta, a manifestarse en democracia y a la libertad de expresión“, determinó la jueza Karina Andrade
El fotógrafo Pablo Grillo es uno de los heridos. La policía le disparó en la cabeza con un tubo de gas lacrimógeno. Tuvo que ser operado de urgencia en el hospital Ramos Mejía y su pronóstico es reservado y crítico, según el primer parte médico de anoche.
El padre del fotógrafo contó que los médicos le informaron que pudieron bajar la presión intracraneal y reconstruir algo del tejido. Quedó internado en terapia intensiva.
Una de las imágenes más impactantes de la jornada se dio en la primera parte de la marcha, cuando una mujer de 87 años que repudiaba el accionar de las fuerzas de seguridad fue golpeada por un efectivo y cayó de espaldas al piso; requiriendo la inmediata atención sanitaria, en un hecho que generó indignación entre los presentes.
La mujer fue internada en el Hospital Argerich, ubicado en el centro de la Ciudad de Buenos Aires.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, no reconoció la violencia desmedida de la policía y apuntó contra los manifestantes. Acusó a Grillo de ser un “militante K” del intendente de Lanús, Julián Álvarez. Además, primero sostuvo que estaba detenido y luego reconoció que estaba herido e internado.


