El escándalo que protagoniza el senador aliado del oficialismo, Edgardo Kueider, detenido en Paraguay, generó un cimbronazo político que continúa salpicando al gobierno de Javier Milei.

El bloque de senadores de Unión por la Patria solicitó a la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, una sesión especial para el próximo jueves, para tratar la remoción de Edgardo Kueider, el senador entrerriano detenido en Paraguay con 200 mil dólares sin declarar. En el documento manifiestan que “Cualquier maniobra dilatoria que busque postergar el tratamiento de ese tema solo podrá ser entendida de una manera: complicidad”
En tanto, en Diputados propusieron crear una comisión que investigue posibles pagos de coimas, en el marco del tratamiento de la Ley de Bases y Puntos de Partida. Esta comisión buscaría indagar en la posible compra de votos por parte del Gobierno Nacional de diputados y senadores.
Sospechan que el dinero no declarado por el senador proviene del pago de coimas a legisladores por parte del Ejecutivo.
El texto del proyecto de los diputados, encabezados por Santiago Cafiero, prevé “investigar la posible existencia de coimas, sobornos, cualquier otro tipo de pago o promesa de beneficios irregulares vinculados con la votación de Ley Bases”.
“El proceso de tratamiento y aprobación de la ley en cuestión, tanto en enero como febrero, y luego en abril, lográndose allí la media sanción y su paso a la Cámara alta, dejan un importante manto de sospecha sobre diversas instancias, eventuales implicancias y posibles irregularidades de forma -con las responsabilidades consecuentes- que solo pueden enmarcarse en los vicios de una actividad que se realiza de espaldas al pueblo y soslayando el principio democrático de la transparencia”, expresó Cafiero.
La investigación judicial en Argentina revela contactos y contratos polémicos del senador
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Su ingreso interrumpido al Paraguay lo protagonizó junto a su secretaria Iara Guinsel Costa. Una joven de 34 años que pasó de trabajar en una cooperativa telefónica a ser secretaria del senador y, como declaró ante la justicia paraguaya, es apoderada de una empresa de Asunción que compra y vende artículos de electrónica, cosméticos y perfumes. Ahora bien, este no es el primer problema judicial que Guinsel Costa sufre con el senador. Ambos protagonizan una causa por enriquecimiento ilícito en Entre Ríos donde ella figura como titular de varios departamentos lujosos en la ciudad de Paraná.
Esta causa judicial llevó a la joven a renunciar a su cargo en el Senado, pero solo se fue ella. Su madre, Celina Erica Costa, fue designada por Kueider con la categoría más alta, por la que percibe un salario de más de dos millones de pesos.
La camioneta que usaron Kueider y Guinsel Costa también los une. Ambos tienen una tarjeta azul para poder conducirla. El vehículo, que acumula una deuda de patente superior a los 3 millones de pesos, es propiedad de Rodolfo Daniel González, amigo y socio del senador. González tendría el 50 por ciento de la empresa que comparte con Kueider y que es propietaria de los departamentos donde Guinsel Costa figura como titular. Maniobras similares a estas son las que se suelen usar para evitar que se conozca el origen de los fondos.
Pero además, Kueider ingresó a Paraguay con la camioneta Chevrolet en al menos seis oportunidades. El vehículo lo utiliza habitualmente el legislador, porque González cumple con un rol múltiple en la vida de Kueider. No solo es amigo y socio sino también empleado del senador por Entre Ríos. Y es que, según trascendió en el ámbito judicial, González figura en la nómina de empleados de la biblioteca del Congreso pero está en comisión en el despacho de Kueider.
Por último, también según la investigación judicial, González aparece como titular de una empresa dedicada a la comunicación audiovisual donde participa otra empleada de la Biblioteca del Congreso, Adriana Crucitta, con quien también compartirían la titularidad de una empresa denominada Arrocera los Colonos.
En ese contexto, tanto Kueider como su secretaria permanecen alojados en unos lujosos departamentos de la capital paraguaya donde gozan de la prisión domiciliaria luego de pagar 300 mil dólares de fianza. El dato curioso es que Kueider en ningún momento pidió regresar a la Argentina. Tal vez, consideran en el ámbito judicial, se siente más seguro en Paraguay.


