El Gobierno dispuso este viernes de manera oficial la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) mediante el Decreto 953/2024 y la creación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), bajo la órbita del Ministerio de Economía.
La medida fue publicada esta madrugada en el Boletín Oficial, mediante el decreto 953/2024, que establece: “Disuélvese la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), entidad autárquica actuante en la órbita del Ministerio de Economía, con los efectos y alcances establecidos en el presente decreto”.
A su vez, el Ejecutivo creó formalmente la ARCA, que también estará bajo la órbita de Luis Caputo. Según indica la normativa, esta entidad “es la continuadora jurídica y mantendrá las responsabilidades, competencias y funciones asignadas por el marco legal vigente a la AFIP hasta la fecha de publicación de las normas y la Estructura Orgánica y Funcional”.
La reforma implica una fuerte reducción del personal, especialmente de aquellos que tienen cargos jerárquicos y de sus salarios. En ese sentido, se modificó la conducción del ente recaudador, puesto que tendrá un director ejecutivo y dos directores generales, de los que dependerán la gestión impositiva y aduanera.
La conducción del organismo continuará en manos de Florencia Misrahi. Fueron nombrados también Andrés Edgardo Vázquez, que estará a cargo de la Dirección General Impositiva (DGI); y José Andrés Velis, de quien dependerá la Aduana.
La ARCA tendrá “una estructura simplificada, con una reducción de aproximadamente un 45% de las autoridades superiores y un 31% de los niveles inferiores de la estructura actual”.
La ARCA se establece con el objetivo de “optimizar los recursos, simplificar funciones y reducir la sobredimensión que había adquirido la estructura de la AFIP”.
En el considerando de la norma, el Ejecutivo alega que la AFIP “se ha sobredimensionado tanto en su estructura organizacional como en la multiplicación de sectores que no desempeñan, estrictamente, funciones esenciales”.
La nueva agencia será la responsable de las tareas de fiscalización y recaudación tributaria, así como del control de la seguridad social y las operaciones aduaneras, asumiendo además las funciones y competencias de la disuelta AFIP.
El Gobierno sostiene que la ARCA “propiciará un aprovechamiento más racional de los recursos humanos y materiales, al permitir la especialización y capacitación del personal en sus respectivas áreas de competencia contribuyendo a mejorar la calidad del régimen impositivo, de la seguridad social y aduanero y fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado ante las demandas sociales y regulatorias que corresponden a cada área”.
Una modificación sustancial en la estructura salarial de las máximas autoridades es que dejarán de cobrar la “cuenta de jerarquización” y pasarán a recibir sueldos equiparables a los Ministros y Secretarios.


