La Cámara de Diputados votó de forma positiva para mantener el veto presidencial impuesto por Javier Milei a la Ley de Financiamiento Universitario.
Tras negociaciones frenéticas con gremios, diputados y gobernadores, los libertarios sumaron 84 votos en defensa del veto, mientras que la oposición apenas pudo sumar 160 para insistir con el proyecto original. Dado que la Cámara de Diputados necesita dos tercios de los presentes para rechazar un veto presidencial, las ausencias y las abstenciones jugaron un papel clave.
El gobierno de Milei logró sostener el veto con el apoyo de sectores del Pro y del Radicalismo.
Desde las distintas universidades habían anticipado que de caerse la ley iban a continuar con un plan de lucha.
En un Congreso rodeado de vallas y policías, el Gobierno logró -tal como pasó con el fallido aumento a los jubilados- sobreponer su voluntad a un proyecto sancionado bajo mayoría en ambas cámaras. En paralelo, estudiantes de todo el país tomaron sus facultades y realizan vigilias. Se registraron este tipo de manifestaciones en cinco facultades de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en dos de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), en dos de la Universidad de San Martín (Unsam), en la Universidad de José C. Paz (Unpaz), en la Universidad de Tres de Febrero (Untref), en dos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y en dos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La medida se replica en Jujuy (UNJu), Santa Cruz (UNPa), La Pampa (UNLPam), Tucumán (UNT), Litoral (UNL) y Mendoza (UNCuyo).


