La Policía Federal avanzó contra los adultos mayores que se congregaron para oponerse al veto presidencial que frenará un aumento en los haberes jubilatorios que no terminará de recuperar la inflación desde diciembre.

Foto Clarín
Todos los miércoles, un grupo de jubilados y jubiladas marcha al Congreso para recriminar por mejoras ante en los haberes. En esta oportunidad fueron varios más los que llegaron a Entre Ríos y Rivadavia y la fuerza policial que comanda Patricia Bullrich ordenó dispersar las protestas. No hubo ningún tipo de reparos en rociarlos con gas. El resultado fue decenas de jubilados con los ojos rojos del gas pimienta.
Según relataron los manifestantes, pasadas las 16 los efectivos comenzaron a empujarlos para que suban a la vereda, en cumplimiento del protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich, y luego comenzaron a reprimir con gases y palos.
“Todos los miércoles hay una movilización y nunca hay problemas. Hoy hubo una decisión de la policía de tomar una actitud distinta a la que tienen todos los miércoles”, señaló el diputado nacional de Unión por la Patria Germán Martínez.
Más de 5 millones de jubilados son pobres
Según estimaciones de la Defensoría de la Tercera Edad, la canasta básica de un jubilado rondaría los $ 800.000 mensuales, mientras que la jubilación mínima en agosto de 2024 fue de $ 225.497,54. Incluso con el bono de $70.000, que eleva el ingreso a $295.000, esta cifra está muy por debajo de lo necesario para cubrir los gastos básicos.


