Ocurrió en Ampliación Poeta Lugones. La víctima Susana Beatriz Montoya (74). Su hijo Fernando denunció que no respondía sus llamados.
Susana Montoya fue encontrada sin vida en su casa de barrio Ampliación Poeta Lugones, en la ciudad de Córdoba. La Policía se constituyó en una vivienda ubicada en Miguel Andrés Camino al 4.880 tras recibir un llamado de emergencia al 911.
Al llegar a la casa, su hijo Fernando de 53 años, informó a los uniformados que su mamá, Susana Montoya, no respondía a sus llamados.
Con la autorización del hijo, los agentes ingresaron a la vivienda a través de los techos, y encontraron a la mujer boca abajo y con un arma blanca incrustada en el cuello y sin signos vitales

Amenaza de corte fascista
Se observaron manchas de sangre en la palma de la mano izquierda de la víctima y en una de las paredes del dormitorio, se halló una amenaza. “Los vamos a matar a todos HDP”, decía el escrito, según informó la Policía.
El domicilio no presentaba daños en sus aberturas. Por directivas del Fiscal de Turno, se estableció un perímetro de seguridad y se prohibió el acceso al lugar.
En el lugar se hicieron presentes el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, y varios comisarios generales y se trabaja para determinar las circunstancias del hecho, bajo órdenes de la fiscalía a cargo de Juan Pablo Klinger.
Recordemos que A mediados del mes de diciembre del año 2023 Fernando Albareda y toda su familia fue amenazado y los mensajes tenían relación con la “mano de obra de la ex D2 de policía” y muy probables vínculos con algún personal actual de la fuerza.
El pasado 29 de mayo publicábamos en Bambacoop la vandalización del cartel de señalización del excentro clandestino de detención y exterminio “La Casa o Chalet de Hidráulica”, donde la patota de la D2 de la policía de la provincia con órdenes del genocida Menéndez, secuestraron, torturaron, asesinaron y desaparecieron a Ricardo Fermín Albareda. Al momento de su secuestro Fermín Albareda Kaleberg tenía 37 años y era subcomisario de la policía de la provincia de Córdoba. Era ingeniero electrónico, subcomisario de la policía de Córdoba a punto de ser ascendido a jefe de Comunicaciones y miembro del aparato de Inteligencia del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) desde 1972.
Fernando también tuvo el apoyo incondicional de Adriana Britos “Hija Desobediente” del genocida Hugo Cayetano Britos, quien participó activamente en todo el operativo contra Ricardo Fermín Albareda. Adriana Britos también declaró que “Victoria Villarruel es una hija obediente de genocidas”.
La Córdoba de los genocidas y la impunidad vs la Córdoba democrática y transformadora
En nuestra provincia han coexistido lo mejor de las expresiones transformadoras, obreras y estudiantiles con lo peor de los crímenes de lesa humanidad. Lo mejor de las juventudes, movimientos sociales y de derechos humanos con lo peor de la policía, fuerzas de seguridad, militares, la curia, el poder judicial, el empresariado y la política cómplice.
Los organismos de derechos humanos encabezaron en nuestra provincia las memoriosas batallas por memoria, verdad y justicia.
Los sectores vinculados a la dictadura siempre encontraron resquicios dentro de los ámbitos democráticos para camuflarse en pos su continuidad a la espera de los “momentos propicios”. Con las actuales manifestaciones del gobierno nacional y sus aliados, se reabrieron puertas a ciclos que se creían culminados en argentina y que eran a nivel mundial un verdadero faro de esperanza en materia de lucha por los derechos humanos. Quienes abrieron esas puertas y sus aliados en la practica y el discurso deben hacerse cargo del regreso de la violencia política a nuestra patria, no es tiempo para hacerse los distraídos o disimulados, la violencia política siempre ha sido el sótano donde se recrea el fascismo.
La mora en la resolución, por acción u omisión, de los hechos de violencia o desapariciones en nuestra provincia de córdoba solo abonan el crecimiento y la impunidad de sectores que sin dudarlo actuarán socavando la democracia. La principal responsabilidad de resolución de estos actos recae sobre el poder judicial, federal y provincial, pero no quedan afuera sectores de la política, el empresariado que añoran los tiempos del poder absoluto y concentrado para hacer y deshacer a placer.
Fuente Bambacoop


