En medio de un megaoperativo de seguridad desmedido arrancó la audiencia pública por la Ley de Glaciares. Hubo reclamos por la modalidad en la que el presidente de la Cámara, Martín Menem, decidió llevar adelante las exposiciones. Solo pueden exponer el 0,3 por ciento de los inscriptos.
Según parlamentario.com, el esquema definido contempla un total de 360 expositores, distribuidos equitativamente entre ambas jornadas: 180 participarán de manera presencial el miércoles 25 y otros 180 lo harán en forma remota este jueves 26. El resto de los anotados pudieron cargar un video de hasta 5 minutos o un escrito que quedará incorporado al expediente legislativo.

La modalidad de las audiencias causó rechazo en organizaciones ambientales, que presentaron una medida cautelar para frenar el proceso por considerar restrictiva la modalidad de participación. La presentación fue rechazada por el Juzgado Contencioso Administrativo Federal N° 5, a cargo del juez Enrique Alonso Regueira.
La jornada se vio marcada por diversos cruces. Especialmente porque el oficialismo sumó como expositores a representantes de las mineras que no estaban en el listado original de los 102.000 inscriptos. La oposición caracterizó a la audiencia de “farsa” y acusó al oficialismo de “estar haciendo trampa”.
Tras una primera jornada tensa, acompañada por protestas en la calle, la audiencia por la reforma a la Ley de Glaciares se reanudará este jueves a partir de las 10 horas con una nueva reunión, en este caso virtual, que recogerá las voces de expositores de todo el país.
El proyecto que se discute ya fue sancionado por el Senado el el período de sesiones extraordinarias y busca redefinir el alcance de las zonas protegidas para permitir tareas de exploración y explotación económica en determinadas áreas periglaciares que actualmente están blindadas e inhabilitadas para actividades extractivistas e industriales.


