Organizaciones políticas y sociales realizaron la segunda marcha antifascista, antirracista y antiimperialista en distintos puntos del país. También hubo consignas en contra de la reforma laboral que quiere aprobar el Gobierno.
Las agrupaciones del colectivo se autoconvocaron para repudiar las políticas de Javier Milei.

Foto Página 12
A un año del discurso de Javier Milei en Davos -donde calificó a los homosexuales como “pedófilos”-, una multitud volvió a volcarse a las calles en distintos puntos del país para la segunda marcha del orgullo antifascista, antirracista y antiimperialista. En la Ciudad de Buenos Aires, la movilización empezó a las 17 hs y se dirigió desde el Congreso a Plaza de Mayo. De manera simultánea se movilizan en distintas plazas del interior del país.
Miles de personas participan este sábado de la segunda Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista LGBTI+. La movilización, impulsada por el Frente Nacional Orgullo y Lucha, tuvo como consigna “Acá no sobra nadie. Ninguna vida es descartable”. En las asambleas que se desarrollaron durante todo enero para darle forma a la convocatoria se acordó también que detrás de la bandera de cabecera se incorporaran las consignas: “No a la reforma laboral”, “No a la reforma de la Ley de Glaciares” y “No a la baja de imputabilidad”.
¿Por qué se marcha el 7f -hoy, sábado, a las 17-, qué es eso de una marcha del orgullo antifascista y antirracista? Le preguntaron a Susy Shock estos días, la poeta y cantante travesti que polemizó en una de las lunas de Cosquín después de estar en el escenario con Luciana Jury porque cuestionó la presencia de Javier Milei en el Festival. “Marchamos porque como dijo el poeta, nuestras muertas quieren que marchemos”, lanzó sin dudar, con la voz retumbando en su pecho y su memoria, destaca El Destape Web
Y cómo no, si la marcha será en el aniversario diez de la muerte de Lohana Berkins, la travesti que defendió esa categoría contra cualquiera otra más digerible porque hablaba de la precariedad de la vida en este sur donde cuando ella salía a la calle a romper su documento porque no la nombraba tampoco se hablaba de “género”. No, no era transgénero. Era travesti, expulsada de su casa, empobrecida como todas a puro desprecio.
Lohana quiere que marchemos, dice Susy. Como quieren todas las asesinadas, las despreciadas, las llamadas de tantas maneras menos por su nombre propio ahora que la violencia volvió a levantar tierra como un viento zonda y se cobra vidas y heridas y miedo todos los días.


