El cuarteto fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.

La distinción se logró en la vigésima sesión del Comité Intergubernamental del organismo, celebrado en Nueva Delhi, India, donde representantes argentinos defendieron con pasión el significado de este género popular.
El camino hacia esta consagración internacional comenzó en 2022 cuando la gestión municipal encabezada por Martín Llaryora impulsó la candidatura, continuada luego por el actual intendente Daniel Passerini. Detrás del expediente presentado a la UNESCO hubo un trabajo arduo, coordinado también por la Cancillería y el Ministerio de Cultura de la Nación, pero sobre todo un consenso transversal sobre la necesidad de poner en valor la profunda huella que el cuarteto dejó en la vida social, cultural y afectiva de la región.
El cuarteto nació en Córdoba en 1943, pensado para animar los bailes populares con un marcado pulso de 2/4 y una identidad sonora que combinaba elementos criollos con los aportes de inmigrantes europeos. Creado por la pianista Leonor Marzano, apodada La Leo, fusionó ritmos europeos como la tarantela y el pasodoble con influencias latinas, consolidándose con instrumentos como piano, violín, contrabajo y acordeón para animar bailes populares y convertirse en un fuerte símbolo de identidad cultural cordobesa
El cuarteto fue evolucionando. A partir de los años 70, sumó influencias caribeñas y de percusión afrolatina, además de secciones de vientos que expandieron la potencia de su sonido.
Grandes figuras del género como La Mona Jiménez, Chebere, Rodrigo El Potro Bueno, entre otros artistas que fueron surgiendo en el ámbito de música cordobesa.


